Una de las grandes noticias de este primer semestre fue la pronta canonización de Carlo Acutis, el joven “influencer de Dios” que falleció recién en 2006 y ya se le han reconocido dos milagros. Mucha resonancia también han tenido los documentos pontificios, especialmente los que abordan el tema de la inteligencia artificial, y la declaración Dignitas infinita, que sigue dando pie a reflexiones y maneras de aterrizar la defensa de la dignidad humana. La realidad de desplazados y refugiados está siendo abordada desde diferentes frentes en los que la Iglesia suele tener un rol de ayuda muy concreto. Como es habitual, el Papa Francisco ha realizado diversas visitas pastorales mientras se apronta para el jubileo ordinario del próximo año. Todos estos temas y más se pueden profundizar a través de los links.

Durante los primeros meses de este año fue canonizada Mama Antula, la primera santa de Argentina. La agenda del Papa se ha visto bastante restringida por problemas de salud, sin embargo, los múltiples mensajes que ha publicado se refieren fundamentalmente al tema de la paz, enmarcados en un contexto de guerras y conflictos que no cesan y que dejan cada vez más víctimas. La Iglesia continúa en camino sinodal preparándose para la segunda Asamblea general del Sínodo de los Obispos de octubre de este 2024.

Leda Bergonzi, la llamada “sanadora de Rosario”, ya ha realizado dos visitas a Chile; la primera de ellas a comienzos de enero, donde congregó a miles de personas en el Templo Votivo de Maipú y en la Gruta de Lourdes; luego regresó al país a mediados de marzo, visitando las ciudades de Valdivia y Puerto Montt. El fenómeno ha llamado la atención tanto de creyentes como de no creyentes, haciendo surgir diversas preguntas: ¿por qué la Iglesia ha apoyado su visita prestando sus espacios para los eventos?, ¿no se trata de un peligroso líder carismático que quiere enriquecerse a costa del sufrimiento de las personas?, ¿por qué tantos acuden a verla?

Últimas Publicaciones

A principios de enero, muchas personas y familias abrieron las puertas de sus casas —a veces, por primera vez en años— para compartir y conversar con 1.450 jóvenes universitarios desplegados desde la región de Coquimbo hasta la región de Aysén. La Pastoral de la Pontificia Universidad Católica de Chile organizó estas misiones y trabajos con una sola motivación: compartir la esperanza de Cristo resucitado, generar vínculos, y apoyar en demandas concretas en territorios con escasos recursos y presencia pastoral.
En esta nueva columna, Nello Gargiulo reflexiona sobre la necesidad de abordar la problemática migratoria involucrando a todos los actores sociales y estatales que pueden aportar en la materia, ya sea por su trabajo directo con la realidad de los extranjeros avecindados en Chile, o por el rol formativo, fiscalizador o financiero que realizan en miras al desarrollo del país. El ejemplo de lo realizado por monseñor Scalabrini hace un par de siglos, puede iluminar las decisiones de hoy.
A través de una cena fraterna, la Universidad Católica buscó resignificar la celebración navideña, poniendo en el centro el acompañamiento, la conversación y el encuentro humano. Vecinos de la Casa Central que necesitan compañía fueron los protagonistas de esta instancia.
Revistas
Cuadernos
Reseñas
Suscripción
Palabra del Papa
Diario Financiero