Para muchos fue una sorpresa que el Papa Francisco presidiera una misa este martes 11 para conmemorar el 60 aniversario del inicio del Concilio Vaticano II. Sin embargo, hay que tener presente que tanto en cuestiones relativas a la liturgia como en su desarrollo de la sinodalidad, las acciones del Santo Padre son una continuación del Concilio. En consonancia, la secretaría general del Sínodo de los Obispos ha estado ansiosa por reclamar el legado del Concilio: “El propósito del Sínodo fue y sigue siendo prolongar, en la vida y misión de la Iglesia, el espíritu del Concilio Vaticano II”. 

Compartimos a continuación la homilía de la misa celebrada en la Basílica de San Pedro, con la presencia de al menos 35 cardenales, 55 obispos y 450 sacerdotes, cinco de los cuales participaron en la histórica reunión.

El pasado 11 de octubre se cumplieron 60 años desde el inicio del histórico Concilio Vaticano II, el evento más significativo en el catolicismo del siglo pasado.

Con la participación de más de 600 personas se desarrolló la Tercera Asamblea Eclesial Nacional, que es parte del proceso de discernimiento que inició en 2018, motivado por la crisis experimentada a partir del conocimiento público de casos de abuso sexual cometidos por miembros del clero. Entre el 7 y el 9 de octubre, los representantes de las 27 diócesis del país, comisiones nacionales de la CECh, instituciones y movimientos eclesiales, se reunieron para discernir juntos el querer de Dios.

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