Extracto de las palabras del presidente de la Academia Chilena de Ciencias Sociales, Políticas y Morales, Jaime Antúnez Aldunate, en el acto de presentación del libro realizado en el auditorio del Arzobispado de Santiago, el miércoles 17 de diciembre de 2025.
Agradezco al autor la honrosa oportunidad que me ofrece de presentar su libro, que ha titulado sugestivamente Desde el corazón de la Iglesia, páginas que he leído con gozo y avidez, en los pocos días desde que me entregaron un ejemplar. Tratamos hoy de un texto que, a pesar de la profundidad de sus temáticas, se deja leer con facilidad, agrado y rapidez.
Ello tiene también su explicación. El cardenal y arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, es ingeniero titulado en la Universidad Católica, en 1981, tres años antes de irse al Seminario Pontificio de Santiago (por una decisión marcada con mucha fuerza interior en su alma, ha relatado). Tiene así la mente ordenada y sistemática del ingeniero, la cual propende a facilitar las cosas. Pero con el tiempo, y sobre todo desde que fue nombrado obispo por Benedicto XVI, el año 2006, y más aún durante su estancia en Concepción como arzobispo de esa arquidiócesis, comenzamos a conocer más, y públicamente, de una vocación artística suya, que antes, hasta cierto punto, más bien guardaba en reserva. Comenzamos así a saber de exposiciones fotográficas y de su creación poética, que venía de tiempo, pero no se conocía.
Es claro, se nota al leerle –y el Cardenal mismo se ha encargado de explicarlo, aunque sea con otras palabras– que el trascendental pulchrum, la belleza, es un camino fuerte para él en la intelección de la verdad. El Doctor común, Santo Tomás de Aquino, a quien el Cardenal ciertamente ha estudiado, nos enseñó sobre la interacción y reversibilidad del bonum, el verum y el pulchrum (el bien, la verdad y la belleza). Y ello está latente en la argumentación que desarrolla nuestro autor, incluso sobre las cuestiones de mayor connotación contingente, donde no tiene pudor de elevar la vara, con lenguaje llano y muy entendible, a aquel espacio siempre necesario de tener en vista al razonar. "Llegó la hora en que se integre lo ético y lo estético para darle sentido a una sociedad que no parece muy feliz", declara meses atrás nuestro arzobispo en entrevista a una importante revista internacional.
Si ello dice de la amenidad y amable claridad de su escritura, he reparado enseguida en el título del libro, que pone en castellano aquel mismo que usó en latín la conocida Exhortación apostólica de san Juan Pablo II, Ex corde Ecclesiae, en lo cual creo adivinar dos cosas, además de su razón de ser conceptual:
Primero, que la Ex corde Ecclesiae, proclamada el 15 de agosto de 1990, ocho meses antes de recibir el padre Fernando Chomali su ordenación, es un documento que ha resonado en el corazón de su quehacer sacerdotal y episcopal, esto a lo largo de todos sus ya casi 35 años de vida consagrada.
En segundo lugar, es que en este libro misceláneo –que reúne columnas y cartas escritas para la prensa, entrevistas, meditaciones, documentos y homilías (entre ellas la primera como Cardenal en el tradicional Te Deum de Fiestas Patrias, que invito por su actualidad e importancia a releer)–, algo que se descubre desde un primer momento de su lectura, es cuán a fondo ha calado en el pensamiento del autor el excepcionalmente rico magisterio de los tres grandes papas bajo cuyo pontificado la Providencia quiso, primero llamarlo, luego encauzarlo y por fin pedirle también empuñar el cayado: Juan Pablo II, Benedicto XVI y el Papa Francisco.
Es muy de destacarse la resonancia que hay en los escritos del cardenal Chomali de la antropología teológica de Karol Wojtyla, cuyo pensamiento ha asimilado profundamente. Es recurrente, asimismo, la referencia a Benedicto XVI, a su magisterio en general y a su famoso discurso de Ratisbona en septiembre de 2006, donde enfatizó al logos sobre el ethos, y reiteró que razón y fe no antagonizan, sino que se complementan. Leemos, por su parte, sobre la vital necesidad de subir del fenómeno al fundamento –uno de los títulos de la Fides et ratio de Juan Pablo II– como también que el nivel de la "praxis" –la técnica y las ciencias experimentales– no debe sobreponerse ni menos atropellar el pensamiento que fluye de ciencias superiores como la teología y la filosofía, disciplina esta cuya importancia no deja nunca de ponderar.
Sumando y restando, Fernando Chomali es un autor original y con definido pensamiento, y sobre todo un pastor, cuyo arte y talento creativo presta un gran servicio en introducir, de cara a los problemas que hace presente el ya avanzado siglo XXI, el magisterio legado al mundo por esos tres gigantescos pontífices que hemos recordado. […]
Dice el Papa Francisco en el n. 105 de la encíclica Laudato si', glosando y citando dos veces el famoso libro de Romano Guardini El fin del mundo moderno: 1
Existe una tendencia a creer que todo aumento de poder significa "un aumento del ‹progreso› mismo", un avance en "seguridad, utilidad, bienestar y vigor; …una asimilación de nuevos valores en la corriente de la cultura", como si la realidad, la bondad y la verdad fluyeran automáticamente del poder tecnológico y económico como tal. El hecho es que "el hombre contemporáneo no ha sido entrenado para usar bien el poder", porque nuestro inmenso desarrollo tecnológico no ha sido acompañado por un desarrollo en la responsabilidad, los valores y la conciencia humana. Cada época tiende a tener solo una escasa conciencia de sus propias limitaciones. Es posible que no comprendamos la gravedad de los desafíos que ahora tenemos ante nosotros.
"A los católicos y a los hombres de buena voluntad les recomiendo que lean el Magisterio de los Pontífices", invita el cardenal Chomali al convidar a unas buenas vacaciones en este 2025 que termina, y tiene, como vemos en el párrafo anterior, toda la razón. Así hacían muchos hombres que tuvieron grandes responsabilidades de Estado en décadas pasadas, como les consta a algunos de los presentes en la sala. Frente a la contracultura del facilismo y de la superficialidad –como si muy simplemente "la verdad y la bondad fluyeran del poder tecnológico" (Francisco)– urge abrir el alma para trabajar por la "amplitud del Logos" (Benedicto).
Pues, es inútil, y "no podemos pensar que los proyectos políticos o la fuerza de la ley serán suficientes para evitar los comportamientos que afectan al ambiente, porque, cuando es la cultura la que se corrompe y ya no se reconoce alguna verdad objetiva o unos principios universalmente válidos, las leyes solo se entenderán como imposiciones arbitrarias y como obstáculos a evitar" 2. Es, digo yo, el gran tema del relativismo ético, que a partir del siglo pasado y del desmoronamiento de los bloques ideológicos, se pretende subsanar por vía de la judicialización, que lo abraza todo.
La banalización y la infantilización del horizonte de lo público, muestra el autor, van de la mano no solo de aquel "relativismo ético", sino, y más, de un supuesto ontológico, como suele él mismo apuntar. Hans Urs von Balthasar, a quien Joseph Ratzinger calificó como la persona más ilustrada que conoció en su vida, enunció lo propio con estos términos: (Lo que hoy se vive) "es como si al hombre moderno le hubiera sido cortada una amarra, de forma que ya no pudiera correr más hacia la antigua meta, como si le hubieran cortado las alas, como si se hubiera atrofiado en él el órgano espiritual para la trascendencia. ¿Dónde está el origen de todo esto?" 3, se pregunta. Las muchas reflexiones y aportes del autor buscan, por aquí y por allá, darnos respuesta. No podemos referirnos a todas, sería sobrepasarnos en el tiempo, pero sí detenernos en el enunciado de algunos problemas, además de los ya referidos, que ponen de relieve esta situación. (…)
Uno, a propósito del objetivo clima de emergencia que se ha ido creando; dos, ante los magnos problemas de la educación, que son mundiales (vale la pena releer la carta de Benedicto XVI en 2008 a las familias romanas sobre la "emergencia educativa"); tres, ante la descomposición del tejido social que se advierte en forma creciente; cuatro, ante el problema de la migración, que obliga a actuar con prudencia y caridad, considerando todas sus aristas; cinco, ante el contraste doloroso y preocupante entre la baja natalidad y el envejecimiento de la población; seis, ante la nefasta asimilación de la "cleptocracia" y de la globalizada indiferencia por el otro; siete, ante la grave crisis de la familia, reflejada en la tasa muy superior de nacimientos fuera del matrimonio, en la reluctancia de los jóvenes a casarse, en el crecimiento de los índices de divorcio; ocho, a la equivocada concepción del desarrollo –cuántas veces en años pasados escuchamos ese mantra: "estamos a un tris de alcanzar el desarrollo"– en circunstancias que este consiste en algo que está mucho más allá del poder y los números… (…)
Frente a todo ello, el cardenal arzobispo es porfiado en plantear el horizonte de la esperanza. "La búsqueda de aquello que sacia y se percibe como posible", dice. Mientras nos recuerda y convoca a no deprimirnos con aquello de que Chile es un país "que se cae a pedazos". Y ahí están las pruebas para alentar nuestros corazones: la piedad popular, que moviliza a millones de personas a nuestros santuarios; la inmensa e ininterrumpida obra social y educacional de nuestra Iglesia, y, last but not least, la resiliencia que muestra nuestra democracia desafiada por avatares mayores y que particularmente se expresa en el orden y regularidad de elecciones como la que acabamos de vivir.
Notas
[ 1 ] Romano Guardini escribió su libro El fin del mundo moderno (Der Tod des modernen Menschen) a inicios de la década de los cincuenta, aunque se difundió editorialmente sobre todo a partir de 1956. Analiza al "hombre masa" y los desafíos de la fe tras la devastación de la II Guerra Mundial.
[ 2 ] Francisco; Carta encíclica Laudato si'. 2015, n. 123.
[ 3 ] Communio n. 20 (1991), p. 3.
> VOLVER AL ÍNDICE DE HUMANITAS 112
Archivo histórico de todas las revistas publicadas por Humanitas a la fecha, incluyendo el número especial de Grandes textos de Humanitas.
Algunos de los cuadernos más relevantes que ha publicado Humanitas pueden encontrarse en esta sección.
Reseñas bibliográficas de libros destacados por Humanitas.
Tenemos varios tipos de suscripciones disponibles:
-Suscripción anual Chile
-Suscripción anual América del Sur
-Suscripción anual resto del mundo
Suscripción impresa y digital de la revista Humanitas
Seguimos y recopilamos semana a semana todos los mensajes del Papa:
-Homilías de Santa Marta
-Audiencia de los miércoles
-Encíclicas y Exhortaciones
-Mensajes
Desde el año 2003 revista HUMANITAS publica todos los viernes estas páginas en el Diario Financiero. A solicitud de los usuarios de nuestro sitio web, ponemos a su disposición los PDFs de los artículos más recientes.