Saluda con afecto a los participantes en el Curso de Extensión Universitaria “Persona, cultura y sociedad en el Magisterio de Juan Pablo II”, que se inicia en Santiago con la conferencia de Mons. Antonio Moreno, Arzobispo de Concepción, organizado por la Pontificia Universidad Católica de Chile para estudiar y profundizar las enseñanzas antropológicas del magisterio pontificio en relación a los grandes retos y desafíos de la humanidad ante el Tercer milenio.

El Santo Padre recuerda que el camino primero y fundamental de la Iglesia es el hombre en toda la verdad de su vida, en su conciencia, en su continua inclinación al pecado y, a la vez, en su continua aspiración a la verdad, al bien, a la belleza, a la justicia y al amor (cf. Enc. Redempotor hominis, 14). Por ello, la Iglesia en las diversas épocas, y particularmente en el momento presente, dirige su mirada al hombre concreto, orientando la conciencia y la experiencia de toda la humanidad hacia el misterio de Cristo, palabra definitiva de Dios sobre el hombre y sobre la historia, en quien convergen los anhelos de todos los pueblos, religiones y culturas, siendo su única y definitiva culminación (cf. Carta ap. Tertio millennio adveniente, 6).

Al invocar por mediación de la Virgen María, Sede de la Sabiduría, la luz del Espíritu Santo sobre los trabajos de este Curso, el Sumo Pontífice imparte complacido a sus organizaciones y participantes la implorada Bendición Apostólica.

Cardenal Angelo Sodano

Secretario de Estado de Su Santidad

Últimas Publicaciones

Desde sus muchos años de experiencia en el Instituto Católico de Migración de la Conferencia Episcopal de Chile (INCAMI) y en la actualidad como editor del periódico Presenza, Nello Gargiulo ha mirado de cerca al mundo migratorio latinoamericano. En esta columna, vuelve sobre esta realidad intentando ampliar la perspectiva del problema y proponiendo miradas y acciones.
El desafío de ofrecer una educación integral a lo largo del territorio compromete a diferentes actores sociales, estatales y también religiosos: la formación no requiere solo de infraestructura, logística y recursos, es necesario relevar la dimensión valórica y su rol en la cohesión social.
A principios de enero, muchas personas y familias abrieron las puertas de sus casas —a veces, por primera vez en años— para compartir y conversar con 1.450 jóvenes universitarios desplegados desde la región de Coquimbo hasta la región de Aysén. La Pastoral de la Pontificia Universidad Católica de Chile organizó estas misiones y trabajos con una sola motivación: compartir la esperanza de Cristo resucitado, generar vínculos, y apoyar en demandas concretas en territorios con escasos recursos y presencia pastoral.
Revistas
Cuadernos
Reseñas
Suscripción
Palabra del Papa
Diario Financiero