La primera lectura (Hch 13,26-33) recoge el discurso de San Pablo en la sinagoga de Antioquía. Los habitantes de Jerusalén y sus jefes —dice el apóstol— no reconocieron a Jesús y lo condenaron, pero Él, después de morir, resucitó. “Y también nosotros —concluye San Pablo— os anunciamos la Buena Noticia de que la promesa que Dios hizo a nuestros padres, nos la ha cumplido a nosotros, sus hijos, resucitando a Jesús. Así está escrito en el salmo segundo: Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy”.

Con esa promesa de Dios en el corazón, el pueblo se puso en camino, y también con la seguridad que se derivaba de saberse un pueblo elegido. Ese pueblo, a menudo infiel, se fiaba de la promesa, porque sabía que Dios es fiel. Y por eso seguía adelante, fiándose de la fidelidad de Dios. También nosotros estamos en camino. Y cuando hacemos esta pregunta: “Sí, en camino: pero, ¿en camino a dónde?” – “Al cielo” – “¿Y qué es el cielo?”. Y ahí, empezamos a patinar en las respuestas, porque no sabemos bien cómo explicar qué es el cielo. Muchas veces pensamos en un cielo abstracto, un cielo lejano, un cielo… “sí, se está bien allí…”. Algunos piensan: “Pero, ¿no será un poco aburrido estar allí, toda la eternidad?”. No: el cielo no es eso. Caminamos hacia un encuentro: el encuentro definitivo con Jesús. El cielo es el encuentro con Jesús.

Debemos volver sobre este pensamiento: “Yo voy caminando por la vida para encontrar a Jesús”. Un encuentro que nos hará gozar para siempre. Pero, ¿qué hace Jesús, mientras tanto? No se queda sentado esperándome, sino que, como afirma el Evangelio, trabaja para nosotros. Él mismo lo dice: “Creed en Dios y creed también en mí (…) porque me voy a prepararos un lugar”. ¿Y cuál es el trabajo de Jesús? La intercesión. La oración de intercesión. Jesús reza por mí, por cada uno de nosotros. Y esto debemos repetirlo para convencernos: Él es fiel y reza por mí, en este momento.

Él mismo, en la Última Cena, se lo promete a San Pedro: “Yo rezaré por ti”. Y lo que le dijo a San Pedro también nos lo dice a todos nosotros: Yo rezo por ti. Y cada uno debe decir: “Jesús está rezando por mí, está trabajando por mí, nos está preparando ese lugar”. Y Él es fiel; Él es fiel: lo hace porque lo ha prometido. El cielo será ese encuentro, un encuentro con el Señor que fue allí a preparar ese lugar, el encuentro de cada uno de nosotros. Y esto nos da confianza, hace crecer la confianza.

Jesús es el sacerdote intercesor, hasta el fin del mundo. Que el Señor nos dé esa conciencia de estar en camino con esa promesa. Que el Señor nos dé esta gracia: de mirar arriba y pensar: El Señor está rezando por mí.


Fuente: Almudi.org

Últimas Publicaciones

Los manuales de historia de la teología tienden a presentar el desarrollo de las controversias del siglo IV y del Concilio de Nicea como una historia sin matices, en blanco y negro, con ciertos visos legendarios. Volviendo a las fuentes contemporáneas, el autor presenta las posturas en juego, los hechos que lo precedieron y la discusión que ahí se desarrolló. Nicea fue un hito central en la historia de la Iglesia, pues nos permitió afirmar no solo la divinidad del Hijo, sino también el mismo rostro del Padre que Jesús había revelado a sus discípulos. Humanitas 2025, CXI, págs. 370 - 385
En Chile, la peregrinación hacia algún santuario ha sido una tradición religiosa de larga data, aunque muy poco documentada. En este artículo se dan a conocer los resultados de una investigación realizada en los tres santuarios más multitudinarios del país, Andacollo, Lo Vásquez y Yumbel, la que nos ayuda a comprender quiénes peregrinan, por qué lo hacen y cómo lo hacen. Humanitas 2025, CXI, págs. 386 - 405
El martes 13 de mayo, el Auditorio de la Pastoral UC en el Campus San Joaquín fue escenario de la conferencia “La Universidad en búsqueda de su catolicidad”, dictada por el Dr. Stephan van Erp, profesor de Teología Fundamental en la Facultad de Teología y Estudios Religiosos de la Universidad KU Leuven, Bélgica. La actividad fue organizada por la Dirección de Pastoral y Cultura Cristiana en conjunto con la Facultad de Teología UC.
Revistas
Cuadernos
Reseñas
Suscripción
Palabra del Papa
Diario Financiero