Viernes 18 de agosto de 2017


Señor Director:

Nos conmueve profundamente el dolor y el desconcierto de las madres que se encuentran en una de las tres situaciones tan aflictivas que enumera la ley de despenalización del aborto, y que piden un acompañamiento médico, psicológico y espiritual adecuado. Seguramente, por esta causa, un importante número de chilenos es favorable a despenalizar el aborto cuando se presenta una de esas circunstancias. Sin embargo, además de las razones éticas que son contrarias al aborto, me pregunto: Ese gran número de chilenos favorables a la ley, ¿tendrá conocimiento de las gravísimas implicancias jurídicas para el país de esta disposición legislativa?

1. La ley supone que el derecho a la vida no es el intocable primer derecho de todo ser humano. En el futuro, si la ley llegara a tener vigencia, se podrá matar para favorecer a otro.

2. Mediante esta ley, el Estado dejaría de cumplir uno de sus deberes primarios: la defensa de toda vida humana inocente e indefensa.

3. La aprobación de esta ley introduciría en la pena de muerte para existencias humanas inocentes, y sin sentencia de juez alguno.

4. La ley contradiría la misión de los médicos y de los "prestadores de salud". Hasta ahora ha consistido en velar por la salud y en sanar. En adelante podrían dar muerte.

5. La ley relativiza la objeción de conciencia. A quien ha resuelto no matar nunca a nadie, en virtud de esta ley en determinadas circunstancias se le podría obligar a destruir la vida.

Me pregunto: ¿Quiere todo esto un gran número de chilenos?


+ Fco. Javier Errázuriz Ossa

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