Ver índice de catequesis sobre el Padre Nuestro


Queridos hermanos y hermanas:

En este día concluimos el ciclo de catequesis sobre el Padrenuestro, la oración que el Señor Jesús enseñó a sus discípulos. Hoy también nosotros, como discípulos de Jesús, fieles a su recomendación «y siguiendo su divina enseñanza», continuamos haciéndola nuestra. No se trata de una fórmula para repetir de modo mecánico, sino de una intimidad filial por la que podemos llamar a Dios «¡Abbá!, Papá». Es la intimidad en la que Jesús, el revelador del Padre, nos introduce por su gracia. El Catecismo de la Iglesia católica nos recuerda que: «es el Espíritu Santo, [quien] a través de la Palabra de Dios, enseña a los hijos de Dios a hablar con su Padre» (N. 2766).

Si leemos atentamente los Evangelios, vemos que todas las expresiones con las que Jesús reza, en los diferentes momentos de su vida, hacen referencia al texto del Padrenuestro. Constatamos, además, cómo Jesús invita a sus discípulos a cultivar un espíritu de oración, a orar insistentemente y a tener siempre presentes a los hermanos y sus necesidades.

El Nuevo Testamento nos revela que el primer protagonista de toda oración cristiana es el Espíritu Santo, que hemos recibido en nuestro bautismo y que nos hace capaces de orar como lo que somos, es decir, Hijos de Dios, siguiendo el ejemplo del Señor Jesús. Este es el misterio de la oración cristiana, que nos introduce en el diálogo amoroso de la Santísima Trinidad.

Volver a la catequesis anterior


Saludos:

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica, como también a los peregrinos de la diócesis de Ebibeyin, Guinea Ecuatorial, acompañados por su Obispo. A todos los animo a que pidan al Señor la gracia de ser hombres y mujeres de oración, y que recuerden ante el Padre a todos nuestros hermanos y hermanas, especialmente a los más necesitados y abandonados, para que a ninguno falte consolación y amor. Que Dios los bendiga.


Fuente: Vaticano

Últimas Publicaciones

Mensaje del Papa Francisco para la 55º Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.
No podía ser más oportuna la encíclica Fratelli tutti –largamente comentada en este número de Humanitas– para nuestro país, falto como está de amistad social y de aprecio por la política. Francisco observa las fracturas de la amistad social en la desigualdad y en la inmigración –que definen las periferias sociales– en la doble figura del menesteroso y del forastero que se recoge en la exigencia del amor al prójimo del buen samaritano.
Como arquitecto, como historiador y como monje se esmeró en ordenar el espacio y concederle belleza a imitación del Creador.
Revistas
Cuadernos
Reseñas
Suscripción
Palabra del Papa
Diario Financiero