Queridos hermanos y hermanas:

En esta catequesis reflexionamos sobre la bienaventuranza que dice: «Dichosos los que tienen el corazón puro, porque ellos verán a Dios» (Mt 5,8). Esta bienaventuranza nos promete la visión de Dios y tiene como condición la pureza de corazón. ¿Qué quiere decir tener el corazón “puro”? Significa conservar en nuestro interior lo que es digno de una relación con el Señor verdadera, y llevar una vida integra, lineal y sencilla en su Presencia.

Tener un corazón puro es un camino de purificación interior. Hay que reconocer que, con frecuencia, nuestro peor enemigo está escondido dentro de nosotros mismos, y necesitamos convertirnos al Señor. Este proceso implica reconocer la influencia del mal que hay en nosotros, y dejarse conducir con docilidad por el Espíritu Santo; es un camino de maduración, supone renuncia, sinceridad y valentía.

Cuando descubrimos nuestra sed de bien y la misericordia de Dios que nos sostiene, comienza un camino de liberación que dura toda la vida y nos prepara al encuentro con el Señor. Se trata de un trabajo serio y, sobre todo, de una obra que Dios hace en nosotros a través de las pruebas y las purificaciones de la vida, y que nos lleva, si lo aceptamos, a experimentar una gran alegría y una paz verdadera.


Volver al índice


Fuente: Vaticano

Últimas Publicaciones

“¡Soy libre, estoy libre!” fueron las primeras palabras que escuchó la superiora de esta misionera colombiana después de un largo secuestro. Invitamos a conocer su testimonio y a unirnos este domingo 26 de junio, Día de Oración por la Iglesia Perseguida, en oración por todos los cristianos que sufren acoso, discriminación y violencia.
“El amor familiar: vocación y camino de santidad” es el tema elegido por el Papa Francisco para el Encuentro Mundial de las Familias. El Encuentro fue organizado por la diócesis de Roma y el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida y tuvo lugar en Roma entre los días 22 y 25 de junio.
Mientras haya un ser humano que se movilice día a día, mientras haya esperanza y nostalgia, el mundo podrá ser cada día mejor. Compartimos esta reflexión de monseñor Fernando Chomalí sobre la esperanza y la opción creyente en la vida cotidiana.
Revistas
Cuadernos
Reseñas
Suscripción
Palabra del Papa
Diario Financiero