Queridas hermanas y hermanos: Bom dia!

Gracias, Mons. Ornelas, por sus palabras y gracias a todos ustedes por la presencia y la oración. Hemos rezado el Rosario, una oración bella y llena de vida, porque nos pone en contacto con la vida de Jesús y de María. Y hemos meditado los misterios gozosos, que nos recuerdan que la Iglesia puede solamente ser un hogar lleno de gozo. La pequeña capilla en la que nos encontramos es como una hermosa imagen de la Iglesia: acogedora, sin puertas. La Iglesia no tiene puertas, para que todos puedan entrar. Y aquí también podemos insistir en que todos puedan entrar, porque esta es la casa de la Madre, y una madre siempre tiene el corazón abierto para todos sus hijos, todos, todos, todos, sin exclusión.

Y estamos aquí, bajo la mirada maternal de María, estamos aquí como Iglesia, Iglesia Madre. Y la peregrinación es un rasgo mariano, porque la primera en hacer una peregrinación después de la anunciación de Jesús fue María. Apenas se enteró que su prima estaba embarazada, ya muy mayor la prima, salió corriendo. Es una traducción un poco libre, pero el Evangelio dice, "salió con apuro", nosotros diríamos, salió corriendo, salió corriendo con ese afán de ayudar, de estar presente.

Hay tantas advocaciones de María, pero una que podemos decir, también pensando, es esta: la Virgen que sale corriendo, cada vez que hay un problema, cada vez que la invocamos, no tarda, viene, se apura, "Nuestra Señora apurada", ¿les gusta eso? Lo digamos todos juntos: Nuestra Señora apurada. Se apura para estar cerca de nosotros, se apura porque es Madre. "Apressada", en portugués se dice: apressada —me dice Mons. Ornelas—, Nuestra Señora apressada. Y así acompaña la vida de Jesús, y no se esconde después de la Resurrección, acompaña a los discípulos, esperando el Espíritu Santo, y acompaña a la Iglesia que empieza a crecer después de Pentecostés. Nuestra Señora apressada y Nuestra Señora que acompaña, siempre acompaña. ¡Nunca es protagonista! El gesto de María Madre de acoger es doble, primero acoge y después señala a Jesús. María en su vida no hace otra cosa que señalar a Jesús. "Hagan lo que Él les diga", sigan a Jesús.

Estos son los dos gestos de María, pensémoslo bien: nos acoge a todos y señala a Jesús, y esto lo hace un poco apurada, apressada. Nuestra Señora apressada, que nos acoge a todos y nos señala a Jesús. Y cada vez que venimos aquí, recordamos esto: María aquí se hizo presente de una manera especial, para que la incredulidad de tantos corazones se abriera a Jesús, con su presencia nos señala a Jesús, siempre señala a Jesús. Y hoy está aquí entre nosotros, está siempre entre nosotros, pero hoy la sentimos mucho más cerca. María apurada.

Amigos, Jesús nos ama hasta tal punto de identificarse con nosotros, y nos pide que colaboremos con Él, y María nos señala esto que nos pide Jesús, caminar en la vida colaborando con Él. Quisiera que hoy miremos la imagen de María, y cada uno piense: ¿qué me dice María como Madre?, ¿qué me está señalando con el dedo? Nos señala a Jesús, a veces nos señala también alguna cosita que en el corazón no funciona bien, pero siempre señala. Madre, ¿qué me estás señalando a mí? Hagamos un pequeño instante de silencio, y cada uno en su corazón diga: Madre, ¿qué me estás señalando a mí? ¿Qué hay en mi vida que te preocupa? ¿Qué hay en mi vida que te conmueve? ¿Qué hay en mi vida que te interesa? Y tú lo señalas. Y ahí nos señala el corazón para que Jesús venga, y así como a nosotros nos señala a Jesús, a Jesús le señala el corazón de cada uno de nosotros.

Queridos hermanos, sintamos hoy esa presencia de María Madre, la Madre que siempre dirá "hagan lo que Jesús les diga". Nos señala a Jesús, pero la Madre que le dice a Jesús: hacé lo que éste te está pidiendo. Esa es María. Esa es nuestra Madre, Nuestra Señora apressada para estar cerca de nosotros, que ella nos bendiga a todos. Amén.


Fuente: Vaticano

Últimas Publicaciones

El presente artículo corresponde a la traducción al español de la tercera parte de la conferencia titulada "C'è un volto femminile della cura?", disponible en Marcheselli, Maurizio (ed.); "Cos'è l'essere umano da necessitare cura?" (cf. Sal 8,5). Atti del Convegno annuale della Facoltà Teologica dell'Emilia Romagna, 15-16 marzo 2022. Bologna, 2023. Agradecemos tanto a la autora como a la Universidad Emilia Romagna por permitir esta publicación.
Depositarios de un acervo espiritual riquísimo, el del Santo Obispo de Hipona, y de una historia que hunde sus raíces en la Colonia, los agustinos de Chile son una presencia viva en la Iglesia, y hoy, como ayer, las profundas y paternales orientaciones que el Santo Padre León XIV les transmitiera siendo Prior General de la Orden tienen plena vigencia como hoja de ruta.
En este breve texto el autor busca ofrecer insumos para una recepción fructífera de esta Nota Doctrinal, poniendo el foco precisamente en sus aspectos más críticos y en las preguntas pastorales que podría suscitar. Su objetivo es ayudar a que este documento, fruto de una profunda reflexión eclesial, ilumine y fortalezca la auténtica devoción mariana.
Revistas
Cuadernos
Reseñas
Suscripción
Palabra del Papa
Diario Financiero